Un acto que destaca en los colegios religiosos es la participación en la misa o
catequesis, en donde se suele creer que no hay distinción entre ambos géneros
cumpliendo con las mismas acciones.
Sin embargo, ocurre completamente lo opuesto, pues al organizar la misa se les atribuye los
quehaceres en función del género, es decir:
- Acciones atribuidas al género masculino: A raíz del estereotipo de que el género
masculino dispone de un tono de voz más elevado y fuerte, este se encarga de
anunciar las peticiones (acción de pedir a Dios), anunciar las ofrendas.
- Acciones atribuidas al género femenino: A la inversa del género masculino, el
femenino se caracteriza por tener una voz fina y delicada, por ello estas se encargan
del coro De la Iglesia, de enseñar las ofrendas y en general realizar acciones
delicadas y secundarias.
Mónica Dionis Santana
No hay comentarios:
Publicar un comentario